El concepto del edificio se deriva de la búsqueda de un volumen compacto y escultórico que completa el frente hacia el nuevo parque de Malilla.

Al mismo tiempo, la investigación formal consigue una atractiva fachada que permite una gran cantidad de terrazas cubiertas y descubiertas para aprovechar el espacio abierto y ampliar las viviendas mismas que se extienden hacia el exterior. Mediante la forma y el movimiento de estas terrazas es posible de obtener superficies descubiertas sin exceder en edificabilidad. Además, en la fachada sur los grandes vuelos permiten limitar la radiación solar en la envolvente de 1278 kWh/m2a valores entre 320 y 800 kWh/m2.

Buscando el mayor número de viviendas pasantes, se concibió un único núcleo de comunicación vertical con dos vías de escape y dos vestíbulos de independencia para racionalizar la superficie de los elementos comunes y así beneficiar a la zona residencial. Gracias a eso se produce gran variedad de viviendas de 2, 3 y 4 dormitorios, donde los baños están retirados hacía el interior del edificio y las cocinas tienen contacto con el exterior mediante galerías, para la óptima ventilación e iluminación. Todos los pisos cuentan con grandes superficies de terrazas, que funcionan como extensiones orgánicas de las estancias para el desarrollo de actividades de la vida cotidiana.

Un retranqueo, generado por la propia forma del edificio escultórico que se curva sobre sí mismo, define la imagen del edificio y, al mismo tiempo, crea terrazas y apartamentos de gran atractivo abiertos por tres lados. La materialidad de la fachada ayuda en la lectura clara del volumen escultórico, diferenciando partes de fachada resueltas con sistema SATE y los frentes de las terrazas acabadas con paneles Composite de aluminio.

Los residentes pasan por la entrada del edificio y de camino a su vivienda pueden ver el jardín trasero gracias a las grandes aperturas de vidrio en los locales comunitarios.

Estos espacios comunes ofrecen oportunidades únicas donde personas de todas las edades se reúnen e interactúan. Los niños corren libremente por el patio jugando con sus amigos, mientras que los padres pueden cuidarles desde sus casas simplemente mirando desde las terrazas. Este patio actúa como espacio flexible y multifuncional para que todo el edificio lo use y lo disfrute.

Una simple unión de islas de metal y madera levantadas, con árboles integrados, iluminación y asientos proporcionan la estructura suficiente en el patio para definir y crear una jerarquía de espacios. Además, un pavimento de piedra inclinado fluye entre las islas creando áreas íntimas y rutas ondulantes para que los niños corran, anden en bicicleta y patinen.