El estudio entiende la arquitectura desde una actitud propositiva que cubre necesidades y soluciona problemas. Lo que caracteriza el trabajo que desarrollan en el despacho es la permanente búsqueda de la belleza a través de la eficacia.

BIOGRAFÍA

Carlos Rubio Carvajal es un arquitecto de Barcelona afincado en Madrid, con más de 30 años de experiencia profesional. Entre sus trabajos caben destacar la Torre PwC en el conjunto Cuatro Torres Business Área de la Castellana en Ma­drid, las sedes de Indra en Alcobendas, Torrejón de Ardoz y Barcelona, y la inter­vención paisajística Madrid Río integrado en el equipo M-Río.

Actualmente está desarrollando la ampliación del Museo del Prado junto a Foster & Partners. Ha obtenido entre otros el Premio Veronica Rudge Green por la Uni­versidad de Harvard en 2015, el Green Urban Planning / Landscape Architecture Award 2013, el International Architecture Award 2012. The Chicago Athe­naeum, el Premio FAD 2012 Arquitectura y Paisaje, el premio Plus 2012, el Pre­mio de Diseño Urbano y Paisajismo Internacional (CICA) en la XIII Bienal de Ar­quitectura de Buenos Aires 2011, el premio de Madrid 2011 del Colegio de In­genieros de Caminos, Canales y Puertos, la Distinción COAM a la Obra de los Arquitectos 2009, 2011 y 2012 y el Premio COAM de Arquitectura 1989.

ADN Y VALORES ARQUITECTÓNICOS

Pienso que lo que caracteriza el trabajo que desarrollamos en el estudio es la permanente búsqueda de la belleza a través de la efi­cacia. La belleza como expresión aislada, es arte; la eficacia sin exi­gencia expresiva, es ingeniería; “expresión” más “eficacia”, es Ar­quitectura. En todas las definiciones que se han intentado sobre lo que es la arquitectura, siempre aparecen ligados los conceptos uti­lidad, eficacia y belleza.

Entendemos la arquitectura desde una actitud propositiva que cu­bre necesidades y soluciona problemas.

¿QUÉ DEMANDA EL CLIENTE HOY EN DÍA?

El cliente, sea un particular, una empresa promotora, una ges­tora, una cooperativa o la Administración, siempre demanda calidad. Calidad arquitectónica en la que están presentes una vez más, la belleza y la eficacia, junto con el cumplimiento de plazos, ajuste al presupuesto, gestión ante las Administraciones, etc. En definitiva exigencia y profesionalidad. El “cliente” quiere un in­terlocutor que le entienda, le atienda y le convenza con una propuesta arquitectónica que supere, si es posible, sus expecta­tivas sobre el proyecto.

PROYECTOS EN CURSO

Por suerte el estudio superó la crisis, no sin dificultad, y ahora estamos metidos en varios y muy interesantes proyectos entre los que siempre hay algún concurso en marcha. Sin lugar a dudas el más señalado es el de la ampliación del Museo de Prado en el Salón de Reinos que esta­mos desarrollando junto Norman Foster; un doble privilegio y una nueva oportunidad para seguir aprendiendo.

«Las oficinas de arquitectura, serán cada vez más grandes, más profesionales, más completas, pero no necesariamente menos creativas. «

FUTURO DE LA PROFESIÓN

La arquitectura es posible que sea la segunda profesión más antigua del mundo, y si ha tenido un larguísimo pasado es seguro que tiene garan­tizado un larguísimo futuro.

Si nos fijamos en los países de nuestro entornos veremos que el ejercicio de la arquitectura está en manos de grandes oficias. Oficinas prepara­das para librar grandes “batallas” pero que pueden perder la “guerra” frente a las pequeñas y medianas especializadas en la “guerra de guerrillas” y el “combate cuerpo a cuerpo”.

En todo caso creo que los estudios, ahora llamados cada vez más, ofi­cinas de arquitectura, serán cada vez más grandes, más profesionales, más completas, pero no necesariamente menos creativas.