En la intervención se ha preservado en todo lo posible la arquitectura original, especialmente a nivel de volumetría general y de fachadas. Los nuevos edificios poseen un lenguaje muy riguroso que no compite gestualmente de la Usina.

Biografía
MARIO COREA ARQUITECTURA es un despacho profesional establecido en Barcelona con más de 30 años de experiencia dedicado al proyecto y dirección de obras de edificios sanitarios, educativos, deportivos, viviendas y proyectos de diseño urbano en Cataluña, España y Sudamérica. El arquitecto Mario Corea, socio fundador, tiene 49 años de experiencia profesional internacional. Posee el título Master of Architecture in Urban Design emitido por la Harvard University Graduate School of Design y el Diploma in Urban Studies de la Architectural Association de Londres. En el año 2010, recibe el premio Arquitectura Plus a la mejor trayectora profesional y la designación como Honorary Fellow del American Institute of Architects. En 2011, se nomina el Hospital General de Mollet para el Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe y Mario recibe el premio de Arquitectura a la trayectoria internacional, otorgado por la XIII Bienal de Buenos Aires. Simultáneamente a la búsqueda permanente en la calidad del diseño arquitectónico el despacho se ha interesado en investigar los sistemas constructivos, las posibilidades de la industrialización y prefabricación así como la profundización de los temas referente a la sostenibilidad, el impacto ambiental y el ahorro energético.

Datos del edificio
Nombre del proyecto: Centro Cultural Italiano en una vieja usina del puerto en Mar del Plata (Argentina)
Localización: Vieja Usina Eléctrica, Mar del Plata, Argentina
Tipología: Institucional
Año: 2012
Superficie: 5.800 m2
Coautores: Mario Corea, Diego Nakamatsu, Marcelo Ranzini y Eugenio
Tioni
Arquitectos Colaboradores: Matias Rizzi, Patricio Assef, Helena López
Pinos, Milena Alesio e Igor Fridman
Instalaciones: PGI GRUP Ingenieros en Instalaciones

MD. 1 El concepto. Siempre entendemos que el proyecto surge de las condiciones específicas “del lugar”. “Lugar” entendido en toda su complejidad, tanto cultural como social, urbana, arquitectónica, topográfica, geométrica, etc. El “lugar” es siempre la marca genética del proyecto. Si sabemos leer en profundidad el lugar encontraremos el proyecto. En el caso del Centro Cultural Italiano “el lugar” es fundamentalmente la Vieja Usina Eléctrica del Puerto de Mar del Plata. Este hecho hace que nos enfrentemos a una situación de intersección entre una arquitectura preexistente y una arquitectura nueva. En el proceso de continuo cambio cultural, la necesidad de transformar arquitecturas existentes modificando o ampliando sus contenidos se ha convertido en uno de los grandes temas contemporáneos. La consideración principal en este tipo de intervención es la relación entre la arquitectura soporte y la arquitectura nueva. Después de varias experiencias profesionales, podemos afirmar que el grado de autonomía de la intervención está en relación inversa a la calidad del soporte. A mayor calidad del soporte menor libertad de transformación e intervención. Como decía Giorgio Grassi, “- el edificio es el maestro”. En el caso de la Vieja Usina que tiene un valor patrimonial como edificio, hace que su refuncionalización se realice conservando todos sus valores como arquitectura industrial. En la intervención se ha preservado en todo lo posible la arquitectura original, especialmente a nivel de volumetría general y de fachadas. Al plantearnos los nuevos edificios que completan el programa creímos muy necesario un lenguaje muy riguroso que no compitiera gestualmente con el de la Usina, sino por el contrario, que una mínima expresión dejara el protagonismo a la arquitectura preexistente.

 

 

MD. 2 El planteo urbanístico. Partiendo del entorno urbano existente nos planteamos estas estrategias: 2.01. Extender la plaza hasta la fachada de la nave de la Vieja Usina. Creemos clave extender la plaza hasta la fachada principal eliminando el tráfico vehicular frente a ella y haciendo que la plaza actual se convierta en el espacio público que vincule con actividades de la iglesia Sagrada Familia y el CCI. El Centro Cultural dotará de vida a esta plaza y ella se convertirá en el primer vehículo entre el Centro Cultural y su entorno inmediato. 2.02. Envolver el conjunto. Delimitar los terrenos del Centro Cultural tienen la intención de unir a nivel urbano las arquitecturas preexistentes y las nuevas en una nueva unidad. Este elemento de cierre delimita pero al mismo tiempo crea una nueva fachada que será a veces opaca y otras veces transparente, privatizando o dejando ver las actividades del Centro según sea conveniente.

MD. 3 Descripción del proyecto. Tal como sugieren las bases hemos mantenido la gran sala de exposiciones, siguiendo con su carácter industrial, restaurando el puente grúa existente y proponiendo una restauración de los elementos constructivos (cubiertas, fachadas, ventanas exteriores, etc). En la nave media colocamos en planta el auditorio y en planta alta (cota + 7.00 m) colocamos las aulas y los talleres de uso común para todo el Centro. En la nave pequeña planteamos la sala de exposición de arte en la planta baja y en la planta alta (cota + 7.00 m) colocamos la administración. El resto del programa lo planteamos en las nuevas edificaciones previstas en lo que llamaremos “cajas”. Finalmente un vestíbulo vertebrador contiene las áreas de cafetería / restaurant completando todos los requerimientos del concurso.

 

3.01 Etapabilidad. En este sentido viendo que los tamaños y programas de los distintos centros son muy similares decidimos ubicarnos en cuatro volúmenes autónomos vinculados por una calle/galería. La autonomía de las “cajas” de dos niveles nos permiten una gran flexibilidad en el sentido de su etapabilidad. Pueden ser construidas todas al mismo tiempo o una después de la otra, según se decida funcionalmente.

PR. 1 Rehabilitación de la Vieja Usina Eléctrica del Puerto de Mar del Plata
El nuevo uso destinado a la Vieja Usina parece el adecuado, ya que es difícil pensar en integrar a la memoria del lugar, a su historia, y a la característica particular edilicia en otra función que no sea con fines culturales. En este caso se transformaría en una “Usina de Cultura”. El CCI que surge de esta intervención pretende mantener viva, en la ciudad de Mar del Plata, la imagen de lo que fue en otros tiempos, su historia, la actividad, el carácter “italiano”. Tras explicitar y dar por bueno el uso que da pie a la intervención, es obligatorio que se explique cuál ha sido la estrategia arquitectónica en que la misma se ha basado. El entorno se caracteriza por la presencia de la Iglesia de La Sagrada Familia, la Biblioteca Leopoldo Lugones, la Policía, fábricas desocupadas y los terrenos baldíos, además de una consolidada “villa” en las antiguas vías del ferrocarril. La Usina, fue inaugurada el 25 de Febrero de 1928, obra construida por la Empresa Christian y Nielsen. El edificio tiene tres cuerpos, una nave principal, donde funcionaba la sala de máquinas, un volumen menor adosado y un tercer cuerpo más bajo. La cubierta actual es de chapa de fibrocemento con un lucernario de en la parte superior que permite la iluminación y la ventilación natural, los cerramientos son de ladrillo de máquina y revoque con aberturas de arcos y pilastras, las carpinterías son metálicas y hay un zócalo de piedra en las fachadas principales. Para su intervención se ha decidido no caer en la tentación pintoresca de rescatar los viejos muros mediante una operación de parcheado. Se ha optado por un tratamiento de acuerdo con técnicas más actuales. Nos gustaría que dentro del nuevo conjunto, la Vieja Usina mantenga íntegra su volumetría y se vea dignamente completada por la ampliación propuesta, con los distintos centros programados, la cafetería/restaurant y el patio de esculturas. Asimismo se ha tratado de recuperar la memoria industrial de la zona con la construcción de una nueva torre, contribuyendo con este ícono reconocible a definir una nueva identidad del conjunto. A modo de “mojón” cultural, la intención es que la convivencia entre lo viejo y lo nuevo recuerde a los habitantes que es siempre posible mirar al futuro sin olvidar lo que fue el pasado.