La escuela atelier es una caja escénica donde los usuarios son protagonistas de una historia en constante evolución, ellos son los actores, pero también producen “la escena”, siendo el espacio un laboratorio activo donde aprender haciendo.

Biografía

Ecosistema Urbano es una empresa innovadora que entiende la ciudad como fenómeno complejo, situándose en un punto intermedio entre arquitectura, ingeniería, urbanismo y sociología. Nuestro campo de interés es algo que denominamos “sostenibilidad urbana creativa”, desde donde intentamos reaccionar frente a la situación actual a través de innovación, creatividad y sobre todo acción. Esta filosofía está aplicada en proyectos realizados en Noruega, Dinamarca, España, Italia, Francia y China. Belinda Tato y José Luis Vallejo son los socios fundadores de Ecosistema Urbano desde el año 2000. Los arquitectos fundadores de Ecosistema Urbano, en paralelo a su labor profesional, llevan más de 10 años desarrollando una intensa actividad docente que les ha vinculado a instituciones académicas nacionales e internacionales: Harvard, Bergen Architecture School, Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, Escuela de Arquitectura de Madrid, Universidad Internacional de Cataluña, Igualmente han liderado workshops con aproximaciones pedagógicas experimentales, así como impartido conferencias en más de 100 instituciones y centros docentes de todo el mundo.

Datos del edificio

Nombre del proyecto: ESCUELA ATELIER (un espacio evolutivo) – Laboratorio de pedagogías experimentales

Localización: Centro Internacional Loris Malaguzzi en Reggio Emilia (Italia).

Uso: Escuela pública

Superficie construida: 1.000 metros cuadrados

Arquitectura: EcosistemaUrbano Arquitectos (Belinda Tato + Jose Luis Vallejo)

Equipo de proyecto: Jaime Eizaguirre, Luisa Zancada, Jorge Toledo, Ylenia Arca, Ekaterina Kozhevnikova, Serena Chiacchiari, Francesca Rotundo, Tommaso Miti, Christian Jøhnk Hess, Julia Casado.

Consultoría termodinámica: José Castañeda, Cundall engineering.

Promotor: Fondazione Reggio Children Centro – Loris Malaguzzi

Ecosistema urbano ha desarrollado desde hace tiempo un interés creciente por la relación entre la ciudad y los ciudadanos del futuro: los niños. Este interés se fundamenta en pensar que es necesario reconquistar el espacio público de nuestras ciudades a través de ellos, que hacen un uso más desprejuiciado y libre, no adscrito a reglas preestablecidas. Sólo a través de esa mirada infantil seremos capaces de redescubrir la ciudad y transformarla de manera estructural y no meramente estética. La ciudad de Reggio Emilia en Italia es conocida internacionalmente por su innovadora red de escuelas públicas infantiles. El Centro Internacional Loris Malaguzzi es la sede central de la Fundación Reggio Children, el lugar donde se investigan nuevas pedagogías y posteriormente se difunden en la extensa red internacional de escuelas que operan bajo la filosofía educativa del reggio approach (más de 30 países en los 5 continentes). En el verano de 2012 la Fundación Reggio Children convocó un concurso internacional para diseñar la Escuela Infantil del Centro Internacional Loris Malaguzzi , un espacio donde investigar y experimentar el futuro del reggio approach. La propuesta ESCUELA ATELIER (un espacio evolutivo) – Laboratorio de pedagogías experimentales de Ecosistema Urbano, fue la ganadora del concurso. Una pedagogía innovadora, experimental y en constante desarrollo, necesita un soporte espacial que promueva interacciones y sinergias reales entre los usuarios y su entorno. El proyecto escuela atelier se genera desde la cultura del atelier característico del “reggio approach” y extiende sus procesos abiertos sobre cada uno de sus rincones. La escuela atelier es una caja escénica donde los usuarios son protagonistas de una historia en constante evolución, ellos son los actores pero también producen “la escena”, siendo el espacio un laboratorio activo donde aprender haciendo. En la escuela atelier el propio funcionamiento bioclimático del edificio tiene un papel educativo, siendo los usuarios los encargados de sus transformaciones estacionales. Las tecnologías empleadas se integran en un diseño adaptado a las condiciones climáticas y que primero confía en las técnicas pasivas de control ambiental para minimizar el consumo de energía.

En la escuela atelier el propio funcionamiento bioclimático del edificio tiene un papel educativo, siendo los usuarios los encargados de sus transformaciones estacionales. Las tecnologías empleadas se integran en un diseño adaptado a las condiciones climáticas y que primero confía en las técnicas pasivas de control ambiental para minimizar el consumo de energía. miento de forma visible y didáctica. Se utilizan distintos sistemas que reducen el consumo energético acorde con las necesidades del uso educativo. Además, los niños podrán así entender la importancia de cuestiones como el ahorro energético y la adaptación de los edificios al clima y a las distintas estaciones del año. La sostenibilidad es un aspecto fundamental del proyecto escuela atelier: los usuarios del edificio se implican en su funcionamiento como la tripulación de un barco. Los niños participan en el control del comportamiento bioclimático de la escuela, encargándose de su correcto funcionamiento. La atención al ahorro energético es parte de la vida cotidiana de la escuela y deviene parte integrante de la educación. En la escuela atelier todos los espacios son ampliables y transformables, contando con zonas intermedias sin usos predefinidos que crean situaciones espaciales diversas e insólitas a la vez y totalmente flexibles, en permanente cambio. La decisión de mantener la geometría y volumetría de la antigua fábrica se justifica como respuesta al diálogo que es necesario establecer entre tradición y contemporaneidad, singularidad y extensión funcional de una construcción histórica preexistente.

La escuela atelier es una construcción ligera, económica y responsable que consigue mucha más superficie de uso porque es capaz de aprovechar cada centímetro construido como espacio para los usuarios. Los sistemas constructivos industrializados (envolvente y paneles estructurales de madera) garantizan tiempos y presupuestos
ajustados.